martes, 14 de mayo de 2013

Historia del Cine: El Código Hays

Inauguramos una nueva sección a la que hacía tiempo que quería hincarle el diente. Se trata de la historia del cine. Podremos encontrar desde los orígenes del cine, sus primeros autores, los primeros movimientos y géneros cinematográficos, la censura, etc...
Empezamos con este artículo sobre el conocido, odiado, e importante Código Hays:
El código Hays fue un código de producción cinematográfico que determinaba con una serie de reglas restrictivas qué se podía ver en pantalla y qué no en las producciones estadounidenses.
Creado por la asociación de productores cinematográficos de Estados Unidos (MPAA) describía lo que era considerado moralmente aceptable. Fue escrito por uno de los líderes del Partido Republicano de la época, William H. Hays, uno de los principales miembros del MPAA, y se hizo popular bajo su apellido. Se aplicó desde 1934 hasta que se abandonó en 1967, para dar lugar al nuevo sistema Clasificación por edades de la MPAA.
El código constituyó un sistema de censura que prohibía la exhibición en Estados Unidos las películas europeas o independientes que a menudo violaban el estilo de Hollywood. Enumeraba tres principios generales. Especificaba además las restricciones como aplicaciones particulares particulares de los tres principios anteriores.
Principios Generales:
  • No se autorizará ningún film que pueda rebajar el nivel moral de los espectadores. Nunca se conducirá al espectador a tomar partido por el crimen, el mal, el pecado.
  • Los géneros de vida descritos en el film serán correctos, tenida cuenta de las exigencias particulares del drama y del espectáculo.
  • La ley, natural o humana, no será ridiculizada, y la simpatía del auditorio no irá hacia aquellos que la violenten.

Crímenes
El asesinato.
·         La técnica del asesinato deberá ser presentada de manera de no suscitar la imitación.
·         No se mostrarán los detalles de los asesinatos brutales.
·         La venganza, en nuestros días, no será justificada.
·         Los métodos de los criminales no deberán ser presentados con precisión.
·         Las técnicas del robo, de la perforación de cajas fuertes y el dinamitado de trenes, minas y edificios, no deben ser detalladas.
·         Se observarán las mismas precauciones en lo que concierne al Incendio voluntario.
·         La utilización de armas de fuego será reducida al mínimo estricto.
·         La técnica del contrabando no será expuesta.
·         El tráfico clandestino de drogas y uso de éstas no serán mostrados, en ningún film.
·         Fuera de las exigencias propias de la trama y de la pintura de los personajes, no se dará lugar al alcohol en la vida norteamericana.

Vulgaridad
Abordando temas groseros, repugnan­tes y desagradables, pero no necesa­riamente malos, se deberá atender a las exigencias del buen gusto y se respetará la sensibilidad del espectador.

Alcohol
El uso de alcohol nunca se debe representar de manera excesiva. En las escenas de la vida americana, las exigencias de la trama y de una pintura satisfactoria de los personajes pueden sólo justificar su existencia. E incluso en ese caso, el realizador deberá dar pruebas de moderación.

Religión
Los ministros del culto en sus funciones de ministros de culto no serán mostrados nunca bajo un aspecto cómico o crapuloso. Los sacerdotes, los pastores y las religiosas nunca se podrán mostrar capaces de un crimen o de un grupo impuro.

Blasfemias
Las blasfemias intencionales y todo propósito Irreverente o vulgar, están prohibidas bajo todas sus formas. El personaje de Cristo debe ser tratado con respeto. Cristo no es tema para una comedia. Iguales reglas regirán en lo que atañe a la Santa Virgen.
El Código de Producción no dará consentimiento al empleo en un film de ninguna de las palabras de la lista siguiente, que no es exhaustiva:
·         Dios: Señor; Jesús; Cristo (empleado con irreverencia);
·         Mierda, Kilombo; Jodido; Jodedor, Caliente (referido a una mujer); Virgen; Puta: Mariquita; Cornudo; Hijo de puta; Metido;
·         Chistes de W.C.: Historietas de viajantes de comercio y de hijas de granjeros;
·         Condenado; Infierno (salvo cuando estas dos últimas palabras son Indispensables y necesarias a la representación, en un contexto histórico correcto, en una escena a un diálogo, fundamentados sobre un hecho histórico o folklórico o a raíz de una cita bíblica, en su contexto, o una cita literaria, y a condición de que no se haga ningún empleo de esas palabras que no sea conforme al buen gusto o reprensible en sí).

La sexualidad
El carácter sagrado de la institución del matrimonio y del hogar será mantenido. Los films no dejarán suponer que formas groseras de relación sexual son cosa frecuente o reconocida.
·         El adulterio y todo comportamiento sexual ilícito, a veces, necesarios para la Intriga, no deben ser objeto de una demostración demasiado precisa, ni ser justificados o presentados, bajo un aspecto atractivo.
Escenas de pasión:
·         No deben ser introducidas en la trama salvo que sean Indispensables.
·         No sé mostrarán besos ni abrazos de una lascividad excesiva, de poses o gestos sugestivos.
·         En general, el tema de la pasión debe ser abordado de manera de no despertar emociones viles o groseras seducción: la violación.
·         Nunca deben aventurarse más lejos, en este dominio, que de la alusión, y esto únicamente cuando la trama no pueda evitarlo. Estos temas nunca deben ser objeto de una descripción precisa. Incluso la descripción de la víctima debatiéndose ante la violación está prohibida.
Nunca son convenientes para una comedia:
·         Las perversiones sexuales y toda alusión a éstas están prohibidas.
·         Nunca se tratará el tráfico de blancas.

Decisiones particulares sobre la sexualidad
Por respecto al carácter sagrado del matrimonio y del hogar el “triángulo” –si se entiende por tal el amor de un tercero por una persona ya casada— será objeto de un tratamiento particularmente circunspecto. No debe presentar la institución del matrimonio como antipática.
Las escenas de pasión deber ser tratadas sin olvidar qué es la naturaleza humana, y cuales son las acciones habituales. Numerosas escenas no pueden ser presentadas sin despertar emociones peligrosas en los jóvenes, los retardados y los criminales.
Incluso en los límites del amor puro, hay hechos cuya presentación ha sido siempre considerada por los juristas como peligrosas.
Cuando se trata de un amor impuro, de un amor que la sociedad siempre ha tenido por malo o que la ley divina condena, importa observar las reglas siguientes:
·         Un amor impuro nunca debe parecer atractivo o hermoso.
·         No debe ser objeto de una comedia o de una farsa, o utilizado para provocar la risa.
·         No debe originar en el espectador el deseo o una curiosidad malsana.
·         No debe parecer justo ni permitido.
·         En general, no se lo debe detallar ni en el método ni en la manera.

Vestuario
·         El desnudo completo no se admite en ningún caso. Esta prohibición alcanza al desnudo de hecho, al desnudo en siluetas y a toda visión licenciosa de una persona desnuda a la vista de otros personajes del film. Se prohíbe Igualmente mostrar los órganos genitales de los niños, comprendidos los de los recién nacidos.
·         Los órganos genitales del hombre no se deben delatar, bajo un ropaje de bolsas o de pliegues sugestivos. Si un tema histórico exige un pantalón ajustado, la forma característica de los órganos genitales debe ser suprimida, en la medida de lo posible.
·         Los órganos genitales de la mujer no deben delatarse, bajo un tul, ni en sombras, ni como un surco. Toda alusión al sistema capilar, incluidas las axilas, está prohibida.
·         Las escenas de quitarse las ropas deben evitarse si no son Indispensables para la trama. En lo sucesivo queda prohibido mostrar a las mujeres quitándose las medias. Nunca un hombre deberá quitar las medias a una mujer. No está permitido para los hombres quitarse el pantalón. Si el argumento lo exige, se los puede mostrar con el pantalón ya quitado a condición, sin embargo, de presentarlos con una ropa interior conveniente.
·         Las exhibiciones están prohibidas. El ombligo también.
·         Los vestuarios de la danza que permitan exhibiciones inconvenientes y movimientos indecentes durante la danza, están prohibidos.
Decisiones particulares sobre el vestuario
Se ha decidió que las medidas tomadas por el Código de Producción en lo que atañe al vestuario, el desnudo, las exhibiciones indecentes no se deben interpretar de manera de excluir escenas auténticamente fotografiadas en países extranjeros que muestran la vida indígena en ese país, si esas escenas forman parte integral de un film que describe exclusivamente la vida indígena, a condición de que esas escenas no tengan nada de reprensible en ellas mismas que no sean empleadas en ningún film realizado en estudios, y que no se subraye en modo alguno en esas escenas las particularidades del cuerpo, del vestuario o de la ropa de los indígenas.

Decisiones particulares sobre el desnudo
·         El efecto del desnudo, o del semidesnudo, sobre los hombres y las mujeres normalmente constituidos, y más aún sobre los adolescentes y los retardados ha sido reconocido con honestidad por los que hacen las leyes y los moralistas.
·         De donde se desprende el hecho de que la posible belleza de un cuerpo desnudo o semi-desnudo no impide la inmoralidad de su exhibición en el film. Pues a pesar de su belleza, el efecto de un cuerpo desnudo o semidesnudo sobre un individuo normal debe ser tomada en consideración.
·         El recurso del desnudo o del semidesnudo con el simple propósito de “sazonar” un film debe colocarse entre las acciones inmorales. Es inmoral en su efecto sobre el espectador medio.
·         El desnudo en ningún caso puede ser de una importancia vital para la trama. El semidesnudo no debe traducirse en exhibiciones inconvenientes u obscenas.
·         Las telas transparentes o translúcidas y las siluetas son con frecuencia más sugestivas que un desnudo hecho.
Baile
·         Las danzas que sugieran o representen actos sexuales o pasionales indecentes están prohibidas.
·         Las danzas que acentúen los movimientos indecentes serán juzgadas obscenas. Todo menear de caderas y todo moviendo del bajo vientre deben ser vigilados estrictamente.
Decisiones particulares sobre la danza
A la danza se la considera universalmente como un arte y un medio de expresión de emociones humanas particularmente bellas.
Pero las danzas que sugieren o representan actos sexuales, sean ejecutadas por una, dos o numerosas personas, las danzas que tienen por fin provocar reacciones emotivas del público, las danzas que originan movimientos de senos, una agitación excesiva del cuerpo estando inmóviles, son un ultraje al pudor y son malas.

Decorados
Dormitorios:
·         El buen gusto y la delicadeza deben regir la utilización de los dormitorios. Evitar dar demasiada Importancia a la cama. Es preferible que las parejas ca­sadas duerman en camas separadas. Si es imposible evitar la cama común, no se permitirá bajo ningún concepto mostrar a la pareja en la cama al mismo tiempo.

Temas reprobables
Los temas siguientes deben ser tra­tados sin pasar las fronteras del buen gusto:
·         El ahorcamiento o la electrocución como castigos legales del crimen.
·         El estrangulamiento.
·         La brutalidad y, lo macabro. Toda alusión a la cópula de un hombre y un cadáver está prohibida y, si se muestra a una muerta, evitar darle un aire seductor.
·         La marca con fuego de animales y hombres.
·         La crueldad visible hacia animales, y niños. La Palmada en el trasero está permitida si encuentra una justificación en la trama. Nunca será aplicada sobre las nalgas desnudas.
·         La venta de mujeres o una mujer vendiendo su virtud.
·         Las operaciones quirúrgicas. Toda visión de un bisturí o de una aguja hipodérmica que penetra en la piel, toda extracción de sangre, están prohibidos.
·         Las heridas deben mostrar un mínimo estricto de sangre, incluso en los films de guerra.


       @solocineclásico

viernes, 10 de mayo de 2013

Libros: Conversaciones con Billy Wilder (Cameron Crowe)



-Cameron. Es un buen nombre. En Alemania no tienen más que dos nombres: Hans... y Helmut. Buenas tardes.

Esta es una de las primeras genialidades que le suelta Billy Wilder al director Cameron Crowe al poco de conocerle. Sería el comienzo de una, vamos a llamarlo, relación laboral que se transformaría en una serie de entrevista con la intención de publicar un libro que desmitificase y aclarase muchas hechos sobre el galardonado director de Sunset Boulevard.
Con la intención original de contar con Wilder para un pequeño, aunque importante, papel en Jerry Maguire, Crowe consigue convencerle para que lleven a cabo una serie de encuentros que puedan transformar en un guía perfecta sobre quien fue el verdadero Wilder. 
Al comienzo de las mismas, vemos a un anciano escurridizo y distante que trata no contar más de la cuenta, pero poco a poco el genio y la personalidad del hombre emergen, presentándonos a uno de las personas más fascinantes de su época. Sorprende la lucidez de la que hace gala a la hora de recordar detalles superfluos ocurridos hace más de 50 años, pero sorprende más aún cuando no recuerda cosas sobre algunas de su propias películas, ya que como él mismo dice, hace años que no ve la mayoría de ellas. Su favorita, The Apartament.
A través de un sin fin de anécdotas pasadas, divertidas historias, y atrevidas revelaciones, Crowe traslada al espectador, con Wilder de guía, a la infancia de este, a los primeros años, a su relación con Lubitsch, a Marilyn Monroe, Humphrey Bogart, Audrey Hepburn, Jack Lemmon, William Holden, I. A. L. Diamond, Cary Grant, y muchos más. A su visión de la vida, a su modo de hacer cine, a todo lo que los fanáticos de Wilder como yo quisiéramos aprender del maestro.
Un libro imprescindible para todo cinéfilo, por no decir la Biblia del mismo.

Me gustaría terminar con una de mis anécdotas favoritas sobre Wilder. En 1994, tras recibir el Oscar por la película Belle Époque, Fernando Trueba dijo:
     Me gustaría creer en Dios para agradecérselo. Pero sólo creo en Billy Wilder, así que, gracias Mr. Wilder.

Al día siguiente Billy Wilder le llamó por teléfono y le dijo:
     Hola Fernando, soy Dios.

@solocineclasico

jueves, 9 de mayo de 2013

Los Simpson en el Cine Clásico... Sabotaje


SABOTAJE/ TRES HOMBRES Y UN COMIC (2x20)

Cuando decimos que Alfred Hitchcock es uno de los directores más influyentes de la historia no lo decimos en broma. He aquí un nuevo homenaje por parte de los Simpson a Saboteur, película donde Hitch dirigió a Robert Cummings, y cuya famosa escena de la Estatua de la Libertad parodian los Simpson desde la casa árbol de Bart.






miércoles, 8 de mayo de 2013

Películas - Años 60: El Verdugo (1963)


EL VERDUGO (10/10)


Hoy os voy a hablar de una de las obras maestras (si no la Obra Cumbre) del cine español y de su director - Luis García Berlanga-: “El verdugo”. Se trata de un film rodado en 1963, en pleno franquismo, cuando ya estaba próxima la conmemoración de los XXV años de paz, que se celebraría al año siguiente, lo que en mi opinión, aumenta el mérito de la película, pues se trata de una comedía que satiriza fuertemente no sólo la pena de muerte, como podemos comprender rápidamente por su título, sino varios aspectos más de la vida española de aquellos años, y que además fue capaz de sortear la férrea censura dominante en aquellos años.
El argumento es el siguiente: Amadeo (José Isbert) es  el verdugo de la Audiencia de Madrid, que un buen día conoce a José Luis (Nino Manfredi), empleado de una funeraria que va a recoger a un preso al que Amadeo acaba de ajusticiar. A través de de éste, conoce también a Carmen (Emma Penella), hija de Amadeo, una chica guapetona que no encuentra novio, ya que todos los posibles pretendientes escapan cuando se enteran de que es la hija del verdugo. A José Luis le ocurre algo similar, no puede encontrar novia, pues todas las chicas huyen en cuanto conocen que trabaja en una funeraria. Los planes de José Luis pasan por  emigrar a Alemania, para mejorar su situación (recordemos que estamos en una época en que la emigración a países como Alemania, Suiza o Francia, era un recurso muy utilizado por personas que no veían la forma de labrarse un porvenir en nuestro país, vamos que recuerda algo a la situación actual). José Luis y Carmen se hacen novios y finalmente tienen que casarse rápidamente, pues ella queda embarazada. La idea de emigrar de él, pasa a segundo plano… y es que la situación se complica cuando Amadeo y Carmen lo convencen para que solicite el cargo de verdugo, que va a quedar vacante por la próxima jubilación de Amadeo.
Y todo ello porque a Amadeo el Patronato le va a conceder el piso de nueva construcción que constituye la ilusión de su vida y la de Carmen, que haría que por fin pudieran abandonar el miserable tabuco en el que viven. Pero ambos saben que la jubilación llegará antes que la entrega del piso, lo cual haría que lo perdieran, por tanto la única solución es que algún miembro de la familia siga ejerciendo como verdugo, y quién mejor para ello que el yerno del actual.
José Luis, primero se opone rotundamente a la idea, pero poco a poco entre Amadeo y Carmen lo van convenciendo, ante todo por el temor a perder el piso y luego asegurándole que las condenas a muerte son escasas, que seguramente no tendrá que llegar a ajusticiar a nadie… el caso es que acaba solicitando la plaza, y con unas recomendaciones que le busca Amadeo, la consigue. Todo va bien… de momento, pero entonces José Luis es llamado a efectuar una ejecución que va a tener lugar en Mallorca y, espantado ante la idea, pretende renunciar a la plaza de verdugo, aunque ello signifique perder el piso. De nuevo, Amadeo y Carmen lo engatusan: se marcharán todos a Mallorca, como para unas vacaciones familiares y una vez allí, seguro que no tiene que ejecutar al reo, pues –le dicen- seguro que llegará el indulto y mientras tanto ellos conocerán la isla (nuevamente vemos otro reflejo de la situación del momento, el turismo que empezaba a emerger vertiginosamente en España en aquellos años).
El pusilánime José Luis, nuevamente se deja convencer y emprenden el viaje. Finalmente, y esta es una escena memorable, José Luis tiene que llevar a cabo la ejecución, para lo que tienen que llevarlo a la fuerza hasta el garrote vil, como si él fuera el reo y no el verdugo. La escena final de la película es paradigmática del humor negro, negrísimo que impregna todo el film: José Luis se reúne con su familia en el barco que los lleva de vuelta a la península y, contrito y rabioso, manifiesta que nunca más lo volverá a hacer, a lo que su suegro responde con ese toque de sorna que sólo Isbert era capaz de conseguir: ¡Eso mismo dije yo la primera vez!


Mediante una comedia coral, se nos presenta una historia cruel, satírica, un esperpento que resulta obra maestra del humor ya no negro, sino negrísimo, español... Ante todo, veo esta película como un feroz alegato contra la pena de muerte: en aquella época causaron gran impacto, especialmente fuera de España las ejecuciones del comunista Grimau primero y unos meses después de los anarquistas Delgado y Granados, acusados de terrorismo, ejecuciones todas ellas que tuvieron lugar en el mismo año 1963. Pero además es posible hacer otras lecturas: la desesperanza del pobre hombre de a pie, arrollado por las circunstancias que no le dejan manejar su vida y le convierten en un fantoche cuyos hilos mueven unos y otros;  una muestra paródica de la vida del español medio en aquellos años: la lucha por conseguir una vivienda digna, la burocracia que todo lo embrolla, las “recomendaciones” de personajes, necesarias para poder conseguir cualquier cosa, la emigración como posibilidad de lograr una vida más digna, el incipiente turismo que empezaba (a pesar de las protestas internacionales) a llenar las playas españolas de extranjeros… todos ellos son aspectos que se pueden destacar en esta grandísima obra.

Del trío protagonista ¿qué puedo decir? Como siempre genial, genial Pepe Isbert,  que imprime una deliciosa ternura a su personaje, un pobre hombre que se adaptó como mejor pudo a las circunstancias que lo llevaron a ejercer un oficio tan vil. Nino Manfredi, borda su interpretación del pusilánime y nervioso José Luis, zarandeado por el destino, que empieza mal pero acaba peor y consigue inspirar compasión y una cierta simpatía por parte del espectador, que acaba suspirando al final de la película ¡Pobre hombre! En lo que se ha visto metido… Enma Penella, dura y tierna al mismo tiempo, tan espléndida como era habitual en todas sus interpretaciones. A la creación de una obra magistral contribuye no poco  la nómina de fabulosos secundarios habituales en las películas españolas de la época, que con sus interrupciones continuas en la trama principal, van conformando la divertida muestra sociocultural de aquella España (podéis ver sus nombres en la ficha técnica).


Y aunque podría estar escribiendo durante horas sobre esta película, acabaré haciendo referencia a algunos de los premios que consiguió: premio de la crítica en el Festival de Venecia de 1963, Gran Premio de la Academia Francesa del Humor Negro en 1965 o el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos de España concedido a Berlanga y Azcona por el mejor argumento en 1963. Naturalmente tuvo problemas con la censura, sufrió varios cortes, y las autoridades españolas la acusaron de antipatriótica y antiespañola, panfleto no solo contra el régimen sino contra la sociedad española. Pero han pasado cincuenta años… y el tiempo no ha pasado por ella, la película sigue tan fresca como el día que se estrenó, porque por algo es una obra maestra, y por ellas realmente no pasa el tiempo.

Aquí podéis ver la película completa:


Este artículo ha sido redactado por Ms. Blade Runner.
@solocineclasico

Directores en Guerra!


El género bélico es uno de más interesantes, en mi opinión, que podemos encontrar a lo largo de la historia del cine. Sin pensar demasiado se me vienen a la cabeza películas como Saving Private Ryan (Steven Spielberg, 1998), The Thin Red Line (Terrence Malick, 1998), Paths of Glory (Stanley Kubrick, 1957), Platoon (Oliver Stone, 1986), Black Hawk Down (Ridley Scott, 2001), All Quiet on the Western Front (Lewis Milestone, 1930), la trilogía de La Condición Humana (Masaki Kobayashi, 1959-1961), Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979)...
La principal característica de este tipo de cine es que en su mayoría es anti-bélico. Cómo la guerra transforma a los hombres tanto a mejor como a peor. La camaradería, el valor, el sacrificio, todos temas más que interesante con un único fin, denunciar la guerra.

Ha habido director a lo largo de la historia que han sabido reflejarlo con mayor o menos acierto. John Ford es un claro ejemplo de ello, y ¿por qué? porqué entre otras razones tuvo la oportunidad de vivir en primera mano el mayor conflicto bélico de la historia, la segunda guerra mundial. No fue el único. Samuel Fuller, John Huston, Billy Wilder, o William Wyler también tuvieron dicha oportunidad. Este es un repaso a dicho grupo de directores:


Robert Bresson
Poco antes de que Alemania invadiese Francia, Bresson había destacado por sus cortometrajes y guiones de comedia. Se alistó al ejército francés y fue hecho prisionero desde junio de 1940 hasta abril de 1941. Esta experiencia le serviría para llevar a la gran pantalla su obra maestra, Un condamné à mort s´est échappé

John Huston
Transferido, como otros tantos directores a la unidad de "Fotografía", Huston tuvo la oportunidad de rodar tres documentales de vital importancia histórica y cinematográfica. Report from the Aleutians, en el que Huston se centró más en el día a día de los soldados esperando un inminente ataque japonés a las islas Aleutianas; San Pietro, sobre la masacre de más de 1000 soldados estadounidenses durante la batalla de San Pietro, en la que se encontraba el propio Huston junto a su equipo, y del que salió con vida por los pelos... el mismo general Marshall felicitó a Huston por su trabajo; y finalmente, Let There Be Light, rodado en el Hospital Militar Mason en Long Island, NY, sigue a un grupo de soldados con secuelas psicológicas desde su llegada al hospital hasta su salida. El ejército prohibió la distribución de la películas hasta 1980.


(fotograma de San Pietro, de John Huston)

Sy Bartlett
Este escritor y productor, de origen ucraniano, fue toda una celebridad en los años 30. Judío, y confeso anti-nazi, llegó a golpear a un funcionario del consulado alemán en un night club. Se alistó al ejercito estadounidense para realizar películas y propaganda bélica. Al no estar muy interesando en dicha tarea, pidió el traslado a la rama de aviación e inteligencia en Inglaterra. Tras terminar el conflicto, volvió a Estados Unidos donde escribió la novela que más adelante daría a la película Twelve O´Clock High (Henry King, 1949), protagonizada por Gregory Peck. Años más tarde reescribió el guión transformándola en una serie de tres temporadas.

James Clavell
De origen australiano, Clavell se alistó en 1940, con 16 años, a la Artillería Real Británica, siendo enviado a Malasia para luchar contra las fuerzas japonesas. Herido por una ametralladora, fue capturado y enviado a un campo de prisioneros japonés en la Isla de Java. Tiempo después fue trasladado a la prisión de Changi, cerca de Singapur, de donde el 90% de los prisioneros que entraron jamás salieron con vida. Al igual que la mayoría de prisioneros de guerra, sufrió los malos tratos de sus captores japoneses, aunque la mayoría de los guardias eran coreanos. Todas estas experiencias fueron la base de su primera novela, King Rat, en la que tomó como modelo a un prisionero de guerra estadounidense que al parecer salvó su vida y la de su batallón. También escribió una novela sobre la cultura japonesa llamada Shogún.
Tras el final de la guerra, se trasladó a Estados Unidos donde escribiría los guiones de The Great Escape (John Sturges, 1963), 633 Squadron (Walter Grauman, 1964).

William Wyler
Otro gran ejemplo de director de guerra, que al igual que John Huston y John Ford, estuvo en primera línea de combate rodando diferentes batallas con fines propagandísticos. Wyler, posiblemente uno de los mejores directores de cine de la historia (y que desde este blog no vamos a cesar en reivindicar), formó parte del Cuerpo Aéreo del Ejército Estadounidense, filmando tres grandes documentales:
   -The Memphis Belle: A Story of a Flying Fortress, sobre el primer bombardero estadounidense que realizó 25 misiones; Wyler fue a bordo del bombardero durante dicha misión sin sufrir daño alguno, algo que en la película de 1990 distorsionaron por razones comerciales.
   -The Fighting Lady: Acerca de la vida de un portaviones americano durante la batalla de las islas Marcus y  Marianas, y el cual se llevaría el Oscar a Mejor Documental en 1945.
   -Thunderbolt: Sobre dicho modelo de avión de combate que mostró ser una de las armas más mortíferas en la guerra por aire. Rodado durante la operación Strangle, en Italia, Wyler sufrió heridas que lo dejarían parcialmente sordo el resto de su vida. Cuenta con una presentación por parte de James Stewart, el cual fue piloto durante la guerra.
Además de esto realizó otras dos películas de ficción que ganarían el Oscar a Mejor Película y Director, se trata de Mrs. Miniver (1942), y The Best Years of Our Lives (1946).


(Imagen promocional de Memphis Belle, de William Wyler)

Samuel Fuller
Durante la Segunda Guerra Mundial, Fuller se alistó al Ejército de los Estados Unidos. Fue destinado como soldado de infantería del regimiento de infantería 16to, primera división de infantería, viviendo intensos combates. Estuvo involucrado en los desembarcos de África, Sicilia y Normandía, además de combatir en Bélgica y Checoslovaquia. En 1945 fue testigo de la liberación del campo de concentración alemán en Sokolov, lo que filmó con una cámara de 16 mm. Dicho grabación sería usada más tarde en el documental Falkenau: The Impossible (Emil Weiss, 1988). En 1980 estrenaría The Big Red One, nombre de la compañía de infantería en la que sirvió.

John Ford
El conocido director de películas The Informer, Stagecoach, The Grapes of Wrath, o How Green Was My Valley, decidió echar una mano en el aspecto propagandístico y documental a su país natal, EEUU, mediante el rodaje de documentales como The Battle of Midway, batalla que el mismo vivió en persona y en la que fue herido por metralla japonesa en el brazo; o December 7th, sobre el bombardeó de Pearl Harbor. Ganaría el Oscar por ambos documentales en 1942, y 1943. También formó parte del desembarco en la playa de Omaha durante el día D. Presenció y filmó las primeras oleadas de soldados (las mismas que aparecen en Saving Private Ryan), llegando poco después a lo propia playa. La película fue editada en Londres, aunque muy pocas personas han tenido acceso a ella. El mismo Ford explicó en una entrevista en 1964 que el gobierno de los E.E.U.U. tuvo "miedo de mostrar tantas víctimas estadounidenses en la pantalla", y agregó que la película seguía guardada en algún despacho de Anacostia, cerca de Washington. El historiador, Stephen E. Ambrose, autor de Band of Brothers, informó que el centro Eisenhower había sido incapaz de encontrar la película.



(fotograma a color de The Battle of Midway, de John Ford)

John Schlesinger
Si bien no presenció batalla alguna, si que convivió con hombres que si estuvieron, lo que hizo de su principal labor entretenerles y ayudarles a olvidar dicha experiencia mediante actuaciones en la Unidad del Servicio de Entretenimientos. Allí rodaría sus primeras películas como aficionados. Tras la guerra, se convirtió en director de cine. En 1979 dirigiría Yanks, la historia de tres soldados americanos que durante la segunda guerra mundial se enamoran de tres ingleses poco antes de embarcarse a Europa.

Billy Wilder
El genial Wyler siempre supo ir más allá con sus películas. Un claro ejemplo de ellos son A Foreing Affair, una comedia con el día a día del Berlín de la postguerra, o Stalag 17, sobre un grupo de soldados americanos en un campo de prisioneros alemán. Pero quizás lo más relevante de todo sea su poco conocido documental Death Mills, el cual rodó en el campo de Bergen-Belsen, en Alemania, tras su liberación por parte de tropas estadounidenses, y el cual fue exhibido y visionado obligatoriamente en todos los cines de Alemania. Mientras rodaba en Estados Unidos, Wilder descubrió que su madre, y prácticamente el resto de su familia había muertos en los campos de exterminio nazis. Su madre, en concreto, en Auswitch. 

(Escalofriante momento de Death Mills, de Billy Wilder)

Satsuo Yamamoto
Director de cine japonés que vio interrumpida su carrera tras su forzoso reclutamiento por parte del ejército nipón. Al terminar la guerra volvió al mundo del cine, en el que filmaría notables películas, entre las que destacan La Balada del Carro, sobre una familia campesina en el que también aparecen retratados los años de la guerra.


Podría haberos hablado de otros directores como Richard Brooks, Frank Capra, Arthur Penn, pero he decidido centrarme únicamente en aquellos que o bien formaron parte de la guerra como soldados, o que realizaron labores de dirección en el campo de batalla, y no solo en una sala de montaje en EEUU.

Aquí os dejo alguno de los documentales de los que os he hablado:


The Battle of Midway, (John Ford, 1942) - Ganador del Oscar a Mejor Documental



December 7th, (John Ford, 1943) - Ganador del Oscar a Mejor Documental Corto



Report from the Aleutians, (John Huston, 1943) - Nominado a Mejor Documental



The Fighting Lady, (William Wyler, 1944) - Ganador del Oscar a Mejor Documental



The Memphis Belle: A Story of a Flying Fortress (William Wyler, 1944)



Death Mills (Billy Wilder, 1945)

San Pietro, (John Huston, 1945)



Let There Be Light, (John Huston, 1946)

Thunderbolt, (William Wyler, 1947)

VIA: Exordio
@solocineclasico

martes, 7 de mayo de 2013

Películas - Años 50: Las Noches de Cabiria (1957)


LE NOTTI DI CABIRIA (8,5/10)


Si bien he de reconocer que Fellini nunca ha sido santo de mi devoción, y que sus películas se me hacen largas y pesadas la mayoría de las veces, también he de admitir que son como mínimo magníficas. La Strada, la Dolce Vita, 8 1/2, son un claro ejemplo de lo que estoy hablando. Le notti di Cabiria pertenece también, por derecho propio, a ese selecto grupo de joyas italianas.

Cabiria es una prostituta de los barrios bajos y pobres de Roma. Sueña con encontrar a un hombre que la ame realmente y que pueda sacarla de esta vida, aunque por más que lo pida a la Madonna, el milagro no ocurre. Un chulo que le roba el dinero y trata de ahogarla en el río, una conocida estrella de cine italiano, un alma caritativa que entrega comida y ropa a los pobres, son muchos los hombres que pasan por su vida, y no me refiero únicamente a las transacciones económicas, son hombres que ganan su gran e ingenuo corazón, que si bien puede estar reforzado por un duro carácter, es dulce y hermoso. Todos son decepciones hasta que conoce a un tímido contable que está perdidamente enamorado de ella.

Fellini es uno de los grandes exponente del Neorrealismo Italiano, o en su caso, Realismo Mágico, buscando mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común. No trata tanto el suscitar emociones, como más bien expresarlas. En el caso de Le notti di Cabiria, nos encontraríamos ante una muestro de ello. 
Cabiria no es la típica heroína de película, no resuelve misterios, enamora al protagonista, o es la piedra angular de una gran familia, no. Es una prostituta de buen corazón que trata de escapar de ese mundo, es una mujer que busca una segunda oportunidad. No va a servir de ejemplo a las espectadores, o enamorar a los espectadores. Es una persona de carne y hueso. Es alguien real. Y es la protagonista de Fellini.
Giulietta Masina, esposa del director, es la encargada de dar vida a este personaje que ya forma parte de la historia del cine. Todo el peso recae sobre su diminuta espalda, ofreciéndonos posiblemente la que sea su mejor interpretación. Sus muecas y expresiones faciales aportan mucho más a la historia que cualquier tipo de diálogo, ya sea tristeza, amor, curiosidad o felicidad lo que quiera plasmar.


Podríamos decir que la película es una sucesión de capítulos que tratan de mostrar poco a poco la personalidad de Cabiria, las diferentes cosas que le han ocurrido, el mundo que la rodea, de manera que podamos entender y no sentir más que admiración por el genial final.
La presentación del personaje no podía ser mejor, víctima de un intento de asesinato en un río del que es rescatada de ser ahogada por un grupo de chicos. Su peculiar manera de dar las gracias es llamativa. Un nuevo sueño roto, ya que el responsable de dicho accidente era su amante, por lo que habrá que resignarse a esperar a un milagro que la saque de la vida de prostituta. Vemos cómo se niega tener a un "hombre" que cuide de sus negocios. Asistimos a la clara diferencia entre las prostitutas del centro del Roma, y las del extrarradio. La condición de vida de los pobres en las cuevas de las afueras de Roma, en concreto una antigua prostituta conocida de Cabiria, la cual disfrutó de todo tipo de lujos en su juventud, y que ahora se ve reducida a vivir en el olvido y la miseria. Pero es tras el fallido intento de "peregrinación" hasta la Madonna para pedirle que la ayude, cuando asiste a un espectáculo en el, hipnotizada, desnuda su corazón al público. Un joven contable queda prendado de ella y comienza a tratarla como una reina. No es de extrañar que pase poco tiempo hasta que Cabiria decida casarse con él.


Al igual que hizo con La Strada, Fellini busca mostrar esa otra cara de la sociedad, a los marginados que socialmente no aceptamos, pero sin los que no habría sociedad, ya que son necesarios. Circos ambulantes, prostitutas...

Ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera en 1958, y del Premio a Mejor Actriz en Cannes, Las noches de Cabiria fue uno de los grandes éxitos de Fellini, y una de esas cintas consideradas como tesoro cinematográfico y documental.

Aquí podéis ver la Película Completa:


@solocineclasico

lunes, 6 de mayo de 2013

Películas - Años 50: Los Diez Mandámientos (1956)



THE TEN COMMANDMENTS (8/10)




Si lo que buscáis es Épica-Bíblica cinematográfica superlativa, "Los 10 Mandamientos" es vuestra película, y ¿por qué? Porqué sencillamente lo es. Más de tres horas y media de film de emoción, acción, historia, efectos especiales, grandes actuaciones, miles de extras, y la grandilocuente banda sonora de Elmer Bernstein que podéis escuchar en la playlist de este mismo blog, a vuestra derecha.

El faraón de Egipto, ante el temor de que entre los recién nacidos hebreos se encuentre el mesías que los liberará de su yugo, decide pasarlos a todos por la espada y así despreocuparse. Entre estos niños se encuentro el aún lactante Moisés, que es arrojado al río Nilo en un cesto y llega "milagrosamente" hasta el palacio real a las manos de la princesa Bithiah, la cual lo acogerá como si de su propio hijo se tratara.
Moisés se criará junto al hijo del faraón Ramses y se ganará el favor del primero con grandes gestas que le harán disputar el trono y la mano de la princesa Nefertari. A ambos hermanos se les encargará diferentes misiones para el cumpleaños del faraón: Moisés deberá acabar la ciudad que Ramses estaba construyendo para Seti y dominar a los esclavos hebreos; mientras que el propio Ramses deberá acabar con el foco de "rebeldía" de los hebreos encontrando al anunciado mesías. 
Moisés consigue llevar a cabo dicha tarea dando un día de descanso a los hebreos y ofreciéndoles un mejor trato que el que les daba Ramses. Pero allí descubrirá sus orígenes hebreos. por lo que decide abandonar la corte y unirse a ellos. Hasta que una noche mata al capataz de obras egipcio para salvar a Josue, otro esclavo. Ramses entrega a Moisés a la corta anunciando que es el mesías del que hablan los hebreos. Seti, cegado por el dolor y la ira, decide desterrar de Egipto al que consideraba su hijo.

(Charlton Heston como Moisés)


Moisés consigue cruzar el desierto y llegar hasta la tierra de Madían, casándose con una de las hijas de Jetró (un jeque de la zona), y formando una familia. Años después, Moisés recibe una señal de Dios a través de una zarza ardiendo que le ordena volver a Egipto y liberar al pueblo de Israel. Moisés regresa a Egipto, donde Ramses ya es faraón, y le pide que libere a su pueblo. Ante la negativa de este, Moisés arroja las diez famosas plagas sobre Egipto, consiguiendo así la libertad de los hebreos. Pero Ramses no tardará en arrepentirse de su decisión final, por lo que decide perseguirlos hasta el mar Rojo, donde este se abre de par en par permitiendo a los hebreos atravesarlo, a la vez que ahoga a la guardia egipcia que trata, también en vano, cruzarla.

(Moisés convirtiendo el agua en Tinto de Vera... digo, en sangre!)


Una vez en las llanuras del Sinaí, Moisés asciende a la montaña donde recibe los Diez Mandamientos que habrán de regir al pueblo de Israel. Libertad, pero con leyes. Sin embargo, ante la larga espera a la que somete al pueblo de Israel en la ladera de la montaña, este decide honrar a un nuevo Dios, un becerro de oro, y sucumbir a la anarquía. Esto desata tanto la ira de Dios, como la de Moisés, lo cual supone la condena del pueblo a vagar durante cuarenta años por el desierto hasta que llegan a la tierra prometida que Moisés no podrá llegar a pisar.

Cecil B. de Mille es sinónimo de épica y majestuosidad, tanto técnica como escénica. Cinco años antes había ganado el Oscar por su película "The Greatest Show on Earth", película que influiría en un niño sentado en una butaca de cine y que acabaría dirigiendo cintas como La Lista de Schindler, Indiana Jones, Jurasic Park, Salvar al Soldado Ryan, E.T., etc... 
A mediados de los años 50 se pusieron de moda las cintas de carácter épico. Principalmente películas bélicas, bíblicas o históricas. La razón es muy simple, la televisión estaba en pleno auge y captaba la atención del público, lo que hacía "peligrar" al cine. De ahí que Hollywood decidiera emplear más recursos en atraer a la gente a las salas. Ben Hur, El puente sobre el río Kwai, Espartaco, son solo algunos ejemplos.
Ya en 1923 de Mille había realizado una primera versión de la historia de Moisés en la gran pantalla, pero ante la posibilidad de contar con un mayor presupuesto, y los adelantos técnicos de la época, no puso sino aceptar realizar un remake de su propia película. Y el resultado es más que aceptable. Escenas como la del Mar Rojo abriéndose en dos ya forman parte de la historia del cine.


El reparto de este tipo de película siempre ha de estar a la altura. El público no solo quiere ver una gran película, quiere ver a caras conocidas en ella. De ahí que de Mille confiase el papel principal a una joven estrella que si bien conocida en aquel momento, no alcanzaría el estrellato hasta Ben Hur. Me estoy refiriendo a Charlton Heston, que encarna a Moisés, en uno de los mejores papeles de su filmografía. Se cuenta que de Mille le escogía tras ver su parecido con el Moisés de Miguel Ángel.
Y aunque el peso de la película recae en él, también contamos con otros tres personajes que me gustaría destacar. Yul Brynner, que ese mismo año estrenaría The King and I y Anastasia, da vida a Ramses, hermanastro de Moises y que se come la pantalla cada vez que aparece. Algunos le achacan una interpretación plana, hierático... como diría un profano, no le cambia la cara en toda la cinta. En mi opinión, realiza una interpretación dura, de un personaje que te gusta aunque sea el malo. Muestra poder, fuerza, ambición. Creo que su trabajo es de lo mejor de la película. Su "que así se escriba, y así se cumpla" es una de esas frases míticas que también han pasado a la historia del cine. Luego esta Edward G. Robinson,  en el servil papel de Datán, hebreo ambicioso al que no le importa traicionar a los suyos por un mayor estatus social. También de lo mejor de la película. Y en cuanto a la deslumbrante Anne Baxter, su trabajo como la sensual Nefertari está a también a la altura de sus compañeros de reparto. Una especie de princesa consentida, transformada en "femme fatale", y que nunca podrá olvidar su amor hacia Moisés. Y menudas transparencias...
También quiero destacar el pequeño papel de Vincent Price como Baka; y el de Judith Anderson, la fiel y retorcida sirviente de Rebecca (Alfred Hitchcock, 1940), como Memnet, responsable de que Moisés descubra la verdad sobre sus orígenes.

(Yul Brynner como Ramses, y Anne Baxter como Nefertari)


Eso si, hay que destacar ciertos puntos sobre la historia. Todos sabemos que la Biblia, más que un libro  propiamente histórico, es un libro religioso. Con historias que buscan más una enseñanza, que contar un hecho fidedigno, de ahí que Hollywood, aunque tratase de seguir las sagradas escrituras, se tomase ciertas libertades creativas:
   -En la Biblia no se mencionan en ningún momento el nombre de los faraones. En la película se nombra a Seti, Ramses I, Ramses II, pero no hay pruebas arqueológicas de que durante los reinados, principalmente el de Ramses II, se diera ningún caso de plagas que asolaran Egipto, o una fuga masiva de esclavos.
   -En la Biblia tampoco se menciona que Moisés fuese aspirante al trono de Egipto, ni que mantuviese un romance con un princesa egipcia. Además, tuvo dos hijos, y en la película sol aparece uno.
   -La plaga de las ranas no fue filmada ya que no encontraron el modo de realizarlo sin que resultase cómico.
   -En la Biblia, el faraón se ahoga con sus hombres al cruzar el Mar Rojo. En la película permanece en la retaguardia contemplando la escena con pavor.



Se llevó el Oscar a Mejores Efectos Especiales, y con razón.
En definitiva, toda una gran película que a pesar de haber pedido un poco con el paso de los años, sigue siendo un gran espectáculo visual. Altamente recomendable, especialmente en Semana Santa y Navidad.

Aquí podéis ver la Película Completa:

@solocineclasico
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...