martes, 23 de abril de 2013

Charles Chaplin y la "caza de brujas" de McCarthy.



Por casi todos es sabido los problemas políticos que padeció Charles Chaplin durante parte de su carrera en Estados Unidos. Siempre le he considerado más un artística que un cineasta. Me explico. Siempre he visto a Chaplin más preocupado por lo que cuenta, por el mensaje, que por la técnica, propiamente dicha. Lo mismo podría haberse expresado a través de la pintura, la escritura, la música, por cualquier vía artística, sin embargo lo hizo a través del cine, y en calidad de celebridad. Un arma poderosa, ya que eran muchos los que le escucharon, y sus comentarios no estarían exentos de respuestas.

Por eso, para mi, Chaplin fue un héroe. Denunció la deshumanización de la sociedad en Modern Times; denunció los totalitarismos en The Great Dictator; e incluso denunció la segunda guerra mundial en Monsieur Verdoux. Todas estás películas recibieron ataques de todos los frentes. Chaplin se granjeó la enemistad de muchos conservadores en EEUU. J. Edgar Hoover comenzó a recopilar archivos secretos sobre Chaplin que más tarde se usarían en su contra. Fue sentenciado antes de tiempo. 
Tras el estreno de Monsieur Verdoux, en 1947, Chaplin acudió a una conferencia en NY, donde fue agredido verbalmente por más de 100 periodistas.

Y esto es solo desde el punto de vista artístico. En el personal, la polémica en 1942 con Joan Barry cuando esta denunció al actor de no querer reconocer la paternidad de su hija. En 1944, el proceso iniciado por Barry se resolvió a favor de Chaplin.
También fue acusado de no cumplir la Ley Mann, la cual prohibía el traslado de individuos a otros estados con el objetivo de prostituirlos; de participar en un acto de solidaridad con Rusia en San Francisco; intervenir en un acto de arte ruso en New York; e incluso por escribirle una carta a Pablo Picasso, abiertamente comunista, en referencia al Caso Eisler (compositor alemán que había huido del nazismo, y que fue expulsado de EEUU tras el comienzo de la "guerra fría").



En 1947, el Comité de Actividades Antiamericanas comenzó a presionar a la fiscalía para que se deportara a Chaplin. A pesar de que fue llamado a testificar en varias ocasiones, él nunca se presentó. Uno de los senadores afirmó lo siguiente: "... el comportamiento de Chaplin se aproxima peligrosamente a la traición".
El 17 de septiembre de 1952, el Fiscal General de Estados Unidos dio instrucciones para retener al actor y a parte de su familia cuando viajaban en el RMS Queen Elizabeth para asistir al estreno de Limelight en Europa, y de esa forma, debatir si debía ser expulsado o no. Se le acusó de "pertenecer al Partido Comunista, así como de graves delitos contra la moralidad y de formular declaraciones que demuestran una actitud hostil y de menosprecio hacia el país gracias a cuya hospitalidad se ha enriquecido".

Esto es un extracto de uno de los interrogatorios que se llevaron en su casa durante el proceso de investigación al que fue sometido:

(...) Una semana después recibí una llamada telefónica del Departamento de Inmigración para decirme que desearían formularme algunas preguntas. ¿Podían venir a mi casa?
     
     -Desde luego -contesté.
 Vinieron tres hombres y una mujer; la mujer traía una máquina estenográfica. Los otros llevaban unas cajitas cuadradas que contenían, indudablemente, magnetófonos. El principal interrogador era un individuo alto y delgado, de unos cuarenta años, apuesto y astuto. Me di cuenta de que eran cuatro contra uno, y que debí haber hecho que estuviera presente mi abogado, aunque no tenía nada que ocultar. Los conduje a la veranda y la mujer llevó su máquina estenográfica y la colocó sobre una mesita. Los otros se sentaron en un diván, con los magnetófonos delante. El interrogador sacó un dosier de unos treinta centímetros de alto, que depositó cuidadósamente en la mesa que tenía junto a él. Me senté enfrente. Luego empezó a hojear su dosier, hoja por hoja.

     -¿Es Charles Chaplin su verdadero nombre?
     -Sí.
     -Algunas personas dicen que su nombre es... (aquí mencionó un nombre de evidente sonido extranjero) y que usted es originario de Galitzia.
     -No. Mi nombre es Charles Chaplin, como mi padre, y nací en Londrés, Inglaterra.
     -¿Dice usted que no ha sido nunca comunista?
     -Nunca. No formado parte jamás de una organización política en mi vida.
     -Usted pronunció un discurso en el que dijo "camaradas". ¿Qué quería usted dar a entender con eso?
     -Exactamente eso. Busqué la palabra en el diccionario. Los comunistas no tienen la exclusiva de esa palabra.
Continuo con preguntas por el estilo; luego, de repente inquierió:

     -¿Ha cometido usted alguna vez adulterio?
     -Óigame - le contesté-, si está buscando una argucia para echarme del país, dígamelo y arreglaré mis asuntos de acuerdo con ello, porque no deseo permanecer en ninguna aprte donde se me considere persona non grata.
     -¡Oh, no! -me dijo-; es una pregunta que se hace al tramitar todos los permisos para una nueva entrada.
     -¿Cuál es la definición de "adulterio"? -pregunté. Los dos la buscamos en el diccionario.
     -Significa "fornicación con la esposa de otro hombre" -me dijo. Reflexioné un momento.
     -No, que yo sepa -le dije.
     -Si este país fuese invadido, ¿lucharía por defenderlo?
     -Con toda seguridad, quiero a esta Nación, aquí tengo mi hogar, y aquí he vivido durante 40 años -contesté.
     -Pero Ud. no se ha hecho ciudadano americano.
     -No hay ninguna ley en contra de eso. Sin embargo pago aquí mis impuestos.
     -Pero, ¿por qué sigue las consignas del partido?
     -Si Ud. me dice lo que son las consignas del partido y de que partido podré contestarle si las sigo o no.


Poco después, en 1953, Chaplin se traslado a Corsier-sur, Vevey, en Suiza, país en el que residió hasta su muerte. En 1957 estrenó A King in New York, donde denunció la caza de brujas de McCarthy. Tanto crítica como público siguen dividos al respecto esta obra. Para algunos es una de sus peores películas, para otros su obra maestra.
Al cumplir los 64 años, se trasladó a Ginebra para entregar al cónsul norteamericano su permiso de retorno a Estados Unidos, con lo cual demostró su intención de no querer volver a ese país, aunque después regresó para recibir un premio por su trayectoria en 1972. Cinco años después moría una de las grandes leyendas del siglo XX.


Mirada de cerca, la vida parece una tragedía; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ría, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos. Hay que tener fe en uno mismo. Aún cuando estaba en el orfanato o recorría las calles buscando qué comer, me consideraba el actor más grande del mundo. La vida es maravillosa... si no se le tiene miedo. Sin haber conocido la miseria, es imposible valorar el lujo. Más que maquinaria necesitamos humanidad, y más que inteligencia, amabilidad y cortesía. Fui perseguido y desterrado, pero mi único credo político siempre fue la libertad.

(Charles Chaplin)



@solocineclasico

VIA: Portal Planeta Sedna y Wiki

2 comentarios:

  1. Qué se puede agregar? nada. ;)
    No son solo sus películas las que hicieron a Chaplin grande, fue lo que pensaba, lo que quería transmitir (un artista como vos decís, que eligió el cine (que buenooo!!!) para decir lo que quería).
    Además, hipnotiza cuando actúa. Y maravilla cuando habla.
    :D

    ResponderEliminar
  2. Para mí es el gran creador de historias en el cine. Y además, un gran humanista, así se definía él cuando querían saber que ideología tenía, cosa que le sentaba fatal porque no le gustaban los partidos politicos. Era amante del ser humano. Un genio, un artista, un creador, un filósofo y por encima de todo un corazón donde había escrito en mayusculas la palabra "Empatia".

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...